Jun 2018

IBM Maximo CASO DE ÉXITO | Impacto y oportunidad del factor humano en Herramientas de Administración

Impacto y oportunidad del factor humano en Herramientas de Administración

David Rojas – Planificador Sub-Gerencia Mantenimiento y  Servicios, Colun.

David Rojas, Planificador de la Sub-Gerencia Mantenimiento y Servicios nos comenta que Colun es una cooperativa agrícola y lechera que se dedica a la producción de lácteos en Chile. –La empresa láctea Colún resultó la empresa mejor evaluada por los consumidores chilenos, de acuerdo con la presentación del estudio RepTrack Chile 2018, que elaboran Reputation Institute -la consultora líder mundial en medición y gestión de la reputación- y la consultora nacional Triangular Integración Estratégica, con el apoyo académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo (UDD).. Solex con su herramienta Maximo los apoya en sus procesos de gestión y mantenimiento de activos.

El ingeniero nos comenta en ELUM 22°, que  en diagnóstico inicial a Colun,  observó. Además de ello observó que había un valor muy importante y distintivo, pues la empresa se caracterizaba por una identidad como compañía y fuerte compromiso de su personal. El peso y relevancia del factor humano dentro de la empresa fue una grata sorpresa. Es notable como el factor humano “las personas” damos forma al equipo de trabajo brindando la cultura e identidad a una empresa.

El Planificador de Mantenimiento, comparte con la audiencia cuáles son los factores y oportunidades que brinda el factor humano en una organización y especialmente en un Sistema de Gestión de Activos actual.

El Sistema de gestión de Activos vive de las evidencias y de los datos, ya que hoy en día estamos insertos en un mundo cambiante donde las herramientas de gestión y los factores de rendimiento humanos son el motor del cambio,  pero también se puede convertir en fuga de confiabilidad.

Podemos verificar que a diferencia de las evidencias y los datos, los “factores de rendimiento humano” constituyen un capital normalmente “no cuantificable” y ese factor humano es el que se encuentra trabajando directamente con el activo; así las cosas, existe una gran oportunidad de articular tanto las evidencias y datos con las oportunidades que nos ofrece las capacidades emergentes de nuestros equipos humanos.

“Quienes analizamos las fallas nos damos cuenta que normalmente las fallas se dan por dificultades de un rendimiento humano y a veces también, se ha dado el caso que si la causa no es directamente un factor humano, también el factor humano pudo haber contribuido a que esto no hubiera ocurrido si hubiera habido una acción adecuada”.

El factor humano normalmente se equivoca y por eso son importantes los procedimientos y técnicas de aprendizaje. La obtención del conocimiento no asegura que éste se vaya a utilizar. Está comprobado que si se utilizan mas sentidos seremos capaces de retener mas información, por lo tanto, David postula a que el tipo de capacitación que realizamos debería estar alineada a ello y desistir del tipo de entrenamiento basado en una capacitación tradicional en la sala de clases porque no siempre ese tipo de aprendizaje es el mejor. No obstante todas las generaciones aprenden en el trabajo a través de la experiencia diaria, por la comunicación del equipo y porque aprende haciendo y así como se transmiten las buenas prácticas también se transmiten las malas.

Entonces David Rojas nos invita a reflexionar sobre el factor humano que se encuentra en contacto directo con los activos; ya sea operativo o de mantenimiento. Porque finalmente quienes impactan más directamente en los resultados de disponibilidad es el trabajador que está en terreno, más allá de los facilitadores que se encuentran en una posición más alta.

Entonces el desafío que plantea el planificador en base a su experiencia es que seamos capaces de sacar provecho al factor humano abordando causas por la cual el factor humano causa fallas asegurando procesos de aprendizaje para hacer un mejoramiento continuo, y detectar sistémicamente el proceso hacia la optimización.

Según señala el ingeniero, la Gestión de Activos es la disciplina que busca gestionar todo el ciclo de vida de los activos de una Organización con el fin de maximizar su valor. Las herramientas son las que facilitan diariamente este objetivo pero, sin embargo, es complejo explicar internamente que hay que gastar dinero para no gastar dinero, “es un concepto muy difícil de defender”. En teoría mantenimiento no es “reparar”, podríamos decir que el mantenimiento es una apuesta con datos estadísticos por el cual vamos a apostar a una disponibilidad. Es un método científico que si los datos que tenemos son reales y de calidad, podemos de forma simple tener una apuesta sólida para mejorar la condición de nuestras instalaciones, y alargar la vida del activo, y cumplir por procesos de la gestión del activo, pero requiere un soporte de calidad para poder realizar estos datos y en este sentido IBM-MAXIMO es una herramienta especializada en ello.

“Podemos escoger cualquier doctrina de administración de activos para poder implementar una herramienta, lo importante es que tenga una cierta lógica y tengamos un objetivo centrado. Nosotros no habíamos usado esto, lo modernizamos el año pasado y nosotros el primer año trabajábamos con priorización de trabajo mediante Excel, una priorización del trabajo, planificación y programación,  verificación y ejecución del trabajo y de la administración de materiales. De ahí vamos avanzando para que requiramos un sistema de administración de la información, la orden de trabajo, y llegar a lo que nosotros queremos: la excelencia operacional”.

David insiste en que es positivo para la Organización adoptar en una visión de desarrollo integral de evidencia, datos y personas, y en este sentido, bajo su punto de vista son las personas la que logran esta torsión de una nueva cultura de hacer las cosas.

Nosotros podemos cuantificar el negocio; cuánto es el riesgo y cuánto queremos invertir para poder administrarlo.

Los efectos del análisis de fallas y la causalidad permiten que nuestra doctrina se potencie, es decir, nosotros podemos tener una doctrina de “mejoramiento continuo” esta doctrina genera indicadores de disponibilidad y recién en ese momento nosotros podemos tipificar monetariamente nuestra inversión y nuestra mejora. Pero cuando tenemos una “doctrina potenciada con un análisis de fallas”, esto mejora porque nos permite aprender de nuestras fallas, de nuestra experiencia, tanto las buenas como las malas.

Ahora algo muy importante es definir nuestro método para analizar fallas, la mayoría de los análisis de fallas involucran muchas personas y es un costo, además los resultados de análisis obtenidos sin difíciles de agrupar o categorizar, esto es un problema al momento de tomar decisiones.

Entonces, ¿de qué forma nuestra herramienta de Gestión de Activos puede permitirnos un aprendizaje activo aplicando la norma, la doctrina, más un análisis de falla? David postula al concepto de comunicación, es decir tratar de levantar y hacer visible a ese capital humano que tiene el conocimiento y la experiencia y que mediante el análisis de falla, la doctrina les llegue a ellos directamente, que sean partícipes de la mejora continua y de la organización, de nuestros procedimientos de trabajo; tanto en frecuencia de fallas, como en el modo de hacer las cosas.

“La herramienta de Gestión de Activos Maximo nos permite administrar; permite que nosotros podamos sacar el capital humano que no conocemos y cuando entendemos la doctrina de “mejora continua”, la gente que de verdad impacta el resultado, los operadores y mantenedores aceptaremos de verdad que nuestras políticas y procedimientos están vivas”.  David Rojas,  Planificador Sub-Gerencia Mantenimiento y Servicios, Colún